lunes, 29 de febrero de 2016

CÓMO ESCRIBIR UNA NOVELA: JUSTIFICACIÓN

Llega el momento de justificar nuestro proyecto: por qué queremos escribir una novela, por qué es importante para nosotros; qué podemos aportar a los lectores, a las editoriales,  a las librerías o al mundo con ella. Aunque personalmente ahora mismo no voy a justificar por qué voy a escribir una novela concreta de entre las que tengo en mente o aparcadas a medio desarrollar, si considero necesario argumentar los motivos por los que quiero crear novelas.
Además de lo que ya he comentado en otro momento sobre mis habilidades o capacidad para pensar y el hecho de materializar estos pensamientos en la escritura, principalmente quiero escribir porque siento la inquietud y la necesidad de hacer algo más, de promover un cambio social; me gustaría contribuir a hacer de este un mundo mejor. Esto dicho así suena realmente ambicioso o utópico, aunque he de anotar que no soy persona que se pierde entre las palabras o predicando. Prefiero hablar menos (o dado el caso, escribir) y actuar más. Así pues, he hecho voluntariado durante muchos años tratando de aportar mi granito de arena prestando un apoyo social activo, pero mis actuales obligaciones familiares y personales ya no me dejan tiempo que dedicar a estas actividades.
Como siempre, ahora sigo viviendo y actuando tratando de dar ejemplo a mi entorno de personas con las que más me relaciono, pero aún así, me gustaría hacer algo con mayor trascendencia. No soy de los que se conforman con firmar una petición en la web para apoyar cualquier causa, quejarme en una red social u opinar en un blog. Me gusta más la acción en el campo de batalla, pero en esta etapa de mi vida parece que tengo que hacer un paréntesis. Aún así, sigo necesitando o tengo deseos de prestar mi mejor apoyo; quiero contribuir a mejorar las relaciones humanas, la paz y la convivencia y esta es la mejor forma que ahora mismo se adapta a mi disponibilidad y capacidades.
Me gusta la gente y veo que muchas personas siguen buscando cómo ser feliz, cómo evitar la ansiedad, qué hacer cuando se está triste, deprimido o solo; algunos se interesan por cómo ser mejor persona, más inteligente o popular; también hay a quienes les preocupan los atentados ocurridos, las epidemias, el hambre, la pobreza o los desastres naturales… Por mi parte, como uno más entre otros tantos, yo también sé lo que es estar solo, fuera de lugar, discriminado, menospreciado, triste, abandonado, sin ganas de vivir, vacío; me preocupa el sufrimiento humano; me inquieta también ver un mundo donde predominan los intereses económicos sobre las necesidades humanas; donde hay conflictos por fanatismo religioso, guerras, desastres naturales, falta de fe y esperanza, indiferencia…
¿Qué puedo aportar con mis libros que no pueda aportar un psicólogo, un policía, un juez, un médico o un farmacéutico? Aunque esta es una pregunta difícil, a mí me gustaría aportar libros diferentes, que además de entretener, hagan ver y sentir al lector; que aporten un contenido que pudiera ser útil para el desarrollo personal o para afrontar determinadas situaciones en la vida; libros que permitan sensibilizar y dar a conocer la realidad de otras personas; que nos hagan entender porqué actuamos de determinada manera; que sirvan para despertar la conciencia, emociones y sentimientos; libros que en esencia retraten las profundidades de la naturaleza humana y donde nos llevan nuestras acciones y actitudes o que también es posible vivir de un modo diferente.

Todo esto aún interesa, se necesita aquello que yo podría aportar o hacer ver, es vendible. Si sigo con la auto-publicación, estos libros estarían disponibles para los lectores a precios muy competitivos porque no hay intermediarios ni colaboración alguna, aunque quizá tampoco lleguen muy lejos dado que no soy un autor conocido y estas vías siguen estando limitadas; no cuento con traductores, o con la difusión, calidad y corrección que podría otorgarme una editorial. Pero bueno, todo se andará. Yo seguiré dando mis pequeños pasos llenos de ilusión y esperanza.

2 comentarios :

  1. No necresitas justificar tu deseo de escribir. Se escribe porque hay una fuerza interior que te empuja a hacerlo. Se escribe porque no se puede evitar, lo mismo que no puedes evitar respirar o como necesitamos del agua para hidratar nuestro organismo; se escribe simplemente porque se quiere escribir.
    Yo se lo que es eso.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por comentar. Está claro que podemos escribir por un deseo interior, pero por mi parte, aunque pueda parecer ambicioso o inconformista, no quero escribir sin más, porque lo sienta y me guste. Realmente me gustaria verle una utilidad y un proposito mayor que lo que yo pueda querer. Quizá se deba a ese deseo de trascendencia innato del ser humano.

    ResponderEliminar

© Daniel Balaguer