lunes, 19 de septiembre de 2016

CÓMO ESCRIBIR UNA NOVELA: INDICADORES Y EVALUACIÓN


La evaluación suele ser siempre la parte más olvidada en todo proyecto, pero es de las más importantes de cara al presente y al futuro, dado que nos permitirá ver cómo hemos funcionado, qué problemas han podido ir surgiendo y qué podemos hacer por mejorarlo. Es un proceso que nos permitirá hacer un seguimiento y una apreciación sistemática y objetiva de las líneas de acción de nuestro proyecto, desde su concepción, durante su realización y con los resultados obtenidos. La evaluación debe proporcionar una información creíble y útil que nos permita extraer unas enseñanzas útiles en la toma de decisiones que ayudarán a mejorar la gestión del proyecto y el cumplimiento de sus objetivos, siendo con ello de gran utilidad en proyectos futuros.
Así pues, esta evaluación tendrá que ser gradual para ir midiendo la evolución del proyecto mientras lo vamos llevando a cabo y otra al final para ver si se ha conseguido lo que esperábamos, si los recursos se han utilizado adecuadamente, si se han cumplido los plazos, si se ha ceñido al presupuesto, si se han logrado los objetivos, etc.
En este proceso de análisis continuo, también podíamos descubrir algunas limitaciones nuestras o problemas que hayan ido surgiendo, con lo que sería necesario ir definiendo durante la ejecución del proyecto una serie de actividades para paliarlos o corregirlos y todo esto quedará registrado con las herramientas utilizadas para la evaluación.
Para facilitar esta evaluación y hacerla objetiva, hemos de definir en la formulación del proyecto una serie de indicadores para medir los logros o los resultados que esperamos obtener al final del proyecto; las actividades: su ejecución, participantes, colaboradores, etc.; el impacto: la satisfacción de los destinatarios, los cambios o reacciones producidas en el entorno… Mediremos también los procedimientos: si las tareas han sido realizadas según lo previsto, si se han ajustado a los plazos… y por supuesto los recursos: si su uso ha sido adecuado, la eficiencia, el desempeño de las personas que han llevado a cabo el proyecto, las instalaciones…
Todo esto deberá quedar recogido en la memoria del proyecto, que será un documento fácil de revisar para tener en cuenta en proyectos posteriores, y proporcionará información a los gestores del proyecto y todas las partes implicadas, como usuarios, patrocinadores, clientes, proveedores, medios de comunicación, etc.
Después de toda esta base teórica, quizá es el momento de evaluar mi actual proyecto: escribir una novela. Así que resumiendo, casi a modo de memoria porque tampoco dispongo de tiempo para más, empecé muy bien, iba a buen ritmo, me documenté para escribir sobre el tema, la historia mostró un potencial interesante que me enganchó, y más según iba escribiendo. Pero me topé con un gran obstáculo que al principio no vi como tal: las vacaciones. Todo parecía indicar que dispondría de mayor flexibilidad y tiempo para escribir, pero no fue así. Me llevé el portátil detrás y aunque escribí bastante, se veía venir que no era suficiente. Además busqué pocos apoyos y no los utilicé, tampoco fui dejándola a leer… Y con esto también me fui desmotivando con la tarea de escribir en vista que no iba a cubrir los plazos para presentarla al concurso y nadie estaba ahí para motivarme, opinar sobre el desarrollo de la historia y dar un pequeño empujón… ¡En fin! Por supuesto sigue cabiendo la posibilidad de seguir trabajando en ella para otra convocatoria.

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© Daniel Balaguer