martes, 20 de diciembre de 2016

lunes, 12 de diciembre de 2016

CAPRICHOS

Hace poco hablaba de mi ajustada economía y si puedo parecer algo tacaño, pero también he de decir que pese a ello, eso no ha impedido que nos pudiésemos conceder algún capricho en casa, eso sí, únicamente ha sido posible a base de tarjeta de crédito pagando en cómodos plazos que no suponen un gasto adicional en nuestra economía. Con esta tarjeta estaba pagando la ortodoncia del dentista y algún implante, cosa inevitable si quería conservar los dientes en la boca durante algo más de tiempo. Era mi mujer la que esperaba un golpe de suerte o vender una casa cuya herencia comparte con sus hermanos para poder depilarse con láser más a largo plazo, pero los años han ido pasando y con la edad algunos de esos pelillos ya empiezan a tornarse blancos. Así que si pensaba hacerlo, tampoco era algo que pudiese postergar demasiado.
Por otro lado, en su día yo también sentí complejo por la cantidad de vello que poblaba todo mi cuerpo, que incluso llegó a provocar alguna burla de mis compañeros en el vestuario tras las sesiones deportivas de la escuela. Sólo con el paso de los años aprendí más o menos a aceptarme o a creer que lo hacía. Incluso yo mismo me permitía bromas con ello diciendo por ejemplo que si me pusiese un tanga fosforito, este no resultaría visible.
Fue mi mujer fue la primera en querer esquilarme y tras proceder a ello, quede maravillado de ver un cuerpo que en absoluto me parecía el mío. Como parte de un sensual juego de pareja, también me planteé la depilación y dado que el pelo del pecho ya adquiría el color de la nieve, antes de parecer un auténtico hombre de las nieves, decidí prorrogar algún tiempo la amortización que estaría pagando por los arreglos bucales al sumarle este capricho a los pagos hechos con la tarjeta de crédito.
Quizá el capricho de unos sea hacer un viaje en crucero, salir en la capitanía de las fiestas, comprarse un gran coche, desplazarse en un vehículo en vez de hacerlo a pie, renovar el mobiliario de la casa o una reforma de la cocina, ir de copas o a cenar los fines de semana, o a tomar café y desayunar todos los días en un bar, tener un móvil último modelo y con grandes prestaciones o incluso fumar en estos tiempos de recortes y subida de impuestos pero este fue nuestro deseo, nuestro capricho, obviamente en la versión más económica encontrada, cuyo importe total de los dos es casi como si de un implante más se tratase. Al fin y al cabo, son estos deseos o caprichos los que a menudo otorgan pequeños momentos de satisfacción en este mundo en el que vivimos.
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lunes, 5 de diciembre de 2016

CÓMO ESCRIBIR UNA NOVELA: RECURSOS HUMANOS

Siguiendo con la planificación de nuestro proyecto, es el momento de definir los recursos humanos con los que vamos a contar o que necesitaremos para llevarlo a cabo. Es importante recordar que la planificación del proceso obviamente podemos llevarla a cabo nosotros o delegar esta tarea en personal externo, pero en nuestro caso, siguiendo con todo lo anterior, nosotros vamos a participar tanto en la planificación como en la posterior ejecución. Así pues, la primera persona que contemplaremos en estos recursos humanos vamos a ser nosotros mismos. Para ello hemos de conocer la disponibilidad, formación, capacidades y limitaciones personales propias.
Obviamente nadie es capaz de hacerlo todo por sí mismo, con lo que siempre será necesario contar con otras personas para suplir aquello a lo que no lleguemos por nosotros mismos o que complementen o perfecciones nuestra labor.
A la hora de buscar a otras personas que vayan a participar en la ejecución del proyecto, en una época en la que las personas se miden por los títulos, es importante valorar la formación, pero sobre todo deberíamos tener en cuenta la experiencia y las capacidades personales, que a efectos prácticos, de trabajo real, siempre será más útil quien sepa hacerlo que quien tenga un título que acredita una supuesta formación teórica que te capacita para hacer una determinada tarea.
Además, no bastará solo con elegir a las personas que llevarán a cabo el proyecto, sino que es importante detallar las funciones y tareas particulares que han de acometer cada una de ellas. Esta es la parte más importante de la planificación y trabajar bien la organización de este apartado ayudará a garantizar una buena ejecución del proyecto.
Poniéndonos en nuestro ejemplo, el de escribir una novela, obviamente la primera persona que necesitaremos será el propio autor o escritor. Después también será necesario contar con los correctores de estilo y ortografía; un diseñador gráfico para la cubierta o ilustraciones que pueda contener el libro; otra persona que se encargue de la maquetación; montado el libro, también será necesario contar con quien se encargue de la impresión. Después tendríamos que ver quien se encarga de la distribución y la promoción.
Como podemos ver, hay mucho por hacer y por tanto es necesario contar con apoyo de otras personas si queremos llevar a buen término nuestro proyecto.
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© Daniel Balaguer