lunes, 24 de abril de 2017

PARADA TÉCNICA

Hace unos días me llegó por correo electrónico la convocatoria del 23 PREMI DE LITERATURA ERÒTICA LA VALL D'ALBAIDA, un concurso al que me he presentado en distintas ocasiones desde que por primera vez en 1997 llegara a mí una de sus convocatorias iniciales. Este concurso ha sido el motor de mis primeras novelas y con las últimas ediciones, he esperado sus bases con ansia para presentar un nuevo trabajo. Hasta la hace poco presentarme ha sido uno de mis mejores retos y motivaciones literarias. Así, en los últimos años he creado cinco obras diferentes y estoy trabajando en otra nueva novela.
Como ya he dicho en alguna ocasión, no soy un novelista de ficción, de novela negra, de terror… A mi me gusta escribir sobre la vida, sobre las motivaciones y preocupaciones humanas, sus inquietudes, anhelos, temores, insatisfacciones, puntos de vista, etc. Con lo que llegar a una reflexión individual interior. Y para escribir de todo esto, me baso y documento sobre la propia vida y la de cuantos se han cruzado en la mía. Aquí entran vivencias y pensamientos personales y otros ajenos que han sido compartidos conmigo. Un breve reflejo de ello es cuanto comparto en esta bitácora personal, porque lo cierto es que profundizo mucho más en mis novelas. Pero al parecer, esto no siempre resulta del agrado de todo el mundo y aunque es una de mis máximas no poner nombres que identifiquen personas o lugares, algún lector se ha sentido identificado y molesto con mis escritos. ¿Por qué será? Eso queda ya en manos de cada cual y tampoco es algo que me quite el sueño, aunque me resulta triste que ni yo mismo pueda escribir de mi propia vida o sobre lo que pueda pensar. Quizá también quepa aclarar que no escribo nada que no haya comentado con cualquier otra persona de forma cotidiana. Y aquí me resulta curioso percibir que personas que podrían ser consideradas progresistas o “modernas”, son las que siguen teniendo más tabús o prejuicios. Llegado a este punto, dado que igual lo leen, aprovecho para indicarles que me preocupa un poco que no tengan el valor de comentarlo conmigo, lo comenten con terceros o se sirvan de intermediarios, quizá inintencionadamente.
Así pues, dado que mi actual novela contiene esos elementos propios de mi vida personal y la de otros, no de forma literal y exacta, sino como siempre basada en ella pero mezclada de determinada manera para crear situaciones y personajes concretos cuyo parecido con la realidad no deja de ser una mera coincidencia, se encuentra en espera de lectura por la censura y su posterior aprobación o desaprobación. Esta primera lectora no está muy puesta a ello y veo que esto va a demorarse mucho, pero es lo que hay. De momento, antes de continuar con ella, voy a realizar una parada técnica en la escritura de esta última novela a la espera de un veredicto. Obviamente esto es algo que ha quitado mi motivación e ilusión por presentarme este año. Y quien sabe, si después de tantos intentos este no pudiera ser el que me diese el galardón que de alguna manera voy persiguiendo paciente y constantemente desde hace algunos años. Mientras tanto, como soy persona a la que la inactividad le corroe, aprovecho para estudiar, dibujar o hacer cualquier otra tarea que me mantenga activo e ilusionado.
LEER MÁS...

lunes, 17 de abril de 2017

Un tipo bajito

Resulta bastante curioso ver que todo el mundo me percibe como una persona bajita cuando en realidad sólo mido un centímetro menos que mi mujer, que mide 1,71. Evidentemente, si metro alguno, con una diferencia de altura de un centímetro, a ella todos la ven como una persona muy alta. Eso mismo me pasó cuando un vendedor trajo una talla “S” para mi bici y otro elijió para ella una “M”. Si nos ponemos a comparar, los dos utilizamos la misma talla de calzado, yo una talla de jerséi más grande y alguna talla de pantalón más pequeña. Pero eso no parece ser significante. A su alrededor brilla un aura de altura y yo soy bajito.
No es que sea para mirar a todo el mundo con la cabeza hacia abajo por tan gran altura, ni yo me veo en la necesidad de mirar a todo el munco hacia arriba para verles la cara. También tuve una compañera que decía sacarme un palmo, cuando no creo que pasase de 1,72. Para este efecto óptico de altura, quizá deberíamos tener en cuenta el ancho. Un trozo de espagueti al lado de una albóndiga parece más alto aunque su altura sea la misma. Quizá los demás se ven a sí mismos como ese trozo de espagueti: Se ven a sí mismos altos y delgados y todos los demás les parecen albóndigas. No es que yo esté redondo como una albóndiga pero tengo unos hombros y un pecho anchos, además de unos huesos propios de un animal de tiro, que en su comjunto, hacen que mi altura sea considerable como “de talla baja”.
Mi altura, la verdad, no me preocupa lo más mínimo. Ese tipo de comentarios lo cierto es que tampoco me hacen sentir acomplejado. Es más, permiten ver la delicadeza de la gente al hablar, que es más bien poca. Para suavizarlo, a menudo utilizamos diminutivos: “bajito”, “gordito”, “flaquito”. ¿Será necesario hacer este tipo de comentarios si percibimos que el otro ha engordado o es algo más bajo? ¿Es necesario compararnos tanto? Quizá mientras sólo nos quedemos con la fachada de las personas, así nos va.
LEER MÁS...

lunes, 10 de abril de 2017

UN LLOP AMB MOLTA FAM



NÚMERO DE PÁGINAS:
28
TAMAÑO:
24x21cm
IDIOMA:
Valenciano
DESCRIPCIÓN:
Cuento infantil ilustrado. Particular adaptación del tradicional cuento de Caperucita Roja. Para edades de 3-6 años.
PUEDES CONSEGUIRLO EN ESTOS ENLACES:


PRECIO
  • Papel, tapa blanda
Amazon
No disponible
CreateSpace
No disponible
  • Libro electrónico
Kindle
No disponible
Google Play
0,60€
SINOPSIS:
Un lobo hambriento vive allá lejos en unas montañas que han sido devastadas por los incendios. Buscando comida, decide marchar a la ciudad y por el camino se encuentra con una niña que busca flores para una actividad del colegio, pero el cuento ha cambiado mucho y tiene un mensaje importante que darnos.

*El número de páginas corresponde a la edición en papel y puede variar en los libros electrónicos
*Los precios pueden variar en función del cambio de divisa
LEER MÁS...

lunes, 3 de abril de 2017

UNA INTERSECCIÓN

Hace unos días consulté por primera vez el informe de ventas de mis libros publicados en Google Play y quedé gratamente sorprendido. Y más aún cuando hice las sumas. Con únicamente cuatro libros publicados en esta plataforma, dos de ellos gratuitos (uno en valenciano y otro en castellano de mi cuento ilustrado “Un formiguer”), he conseguido mucho más movimiento que en otros portales de publicación. He de decir que me registré en este sitio hace casi tres años y no había entrado más que para añadir cada uno de estos cuatro libros que tengo publicados sin preocuparme de nada más. Obviamente no había recibido ingreso alguno porque estaba pendiente hacer los ajustes pertinentes para obtener los pagos por estas ventas y la verdad es que una vez hecho esto, me siento muy ilusionado. Si bien es cierto que con el montante pendiente de cobro únicamente podría invitar a comer a mi mujer en una cadena de hamburgueserías (sin postre), veo que poco a poco se producen algunos frutos de mi tímida carrera literaria y eso que no le dedico tiempo a promoción alguna a mis libros ni nada similar.
De los dos libros en venta publicados en esta plataforma (“Cama para tres” y “El Juego”), como es de esperar para un autor como yo, totalmente desconocido en el mundo literario, que publica por su cuenta, que no dedica ni un minuto a promocionar sus trabajos, que la mayor parte de lo que escribe es en valenciano, que lo hace todo él solito… Y anotando además que precisamente la temática de estos dos libros es el erotismo y la sexualidad que tanto tabú arrastra en esta llamada “sociedad moderna”, haber vendido algún ejemplar ya es todo un logro.
Con los dos libros gratuitos he conseguido más descargas de las que habría imaginado nunca. Tras presentar otro de mis cuentos a un concurso y no haber sido seleccionado ni tan siquiera como finalista, ahora me planteo más que nunca publicarlo en esta plataforma. Hace poco estaba pensando en remitirlo a otro concurso o pasar directamente a enviarlo a algunas editoriales, pero visto esto, me estoy planteando seriamente en ponerlo a disposición del público sin más intermediarios que esta plataforma electrónica y yo. Obviamente el factor “gratis” hace mucho y las ventas de los libros publicados no dan para mucho, pero por ahí se empieza y con dar a conocer mi trabajo me resulta más que suficiente. Lo mismo haría con mis libros de cocina, otras novelas o cuentos que ya tengo hechos.
Me permito transcribir el movimiento de ejemplares distribuidos:
12, Cama para tres
2, El juego
106, Un formiguer
8605, Un hormiguero
¿Tú qué harías?
LEER MÁS...

© Daniel Balaguer